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Jacky Dean - Reflexión




Dice un viejo adagio: "Si no tienes nada bueno que decir de otros, entonces mejor no digas nada" pues el silencio habla por mil palabras, mira siempre hacia adelante y recuerda: no se puede desandar el mal andado aunque quieras y el futuro aún no existe, así que disfruta este momento lo mejor y más que puedas pues no sabes si en unos segundos, minutos, horas, días, meses o años en fin vas a estar aquí para sentirte respirar y lo único que quedará será tu recuerdo bueno o malo.


Una historia de amor

En una cena de beneficencia para una escuela de niños con capacidades especiales, el padre de un estudiante pronunció un discurso que nunca será olvidado por las personas que lo escucharon. Después de felicitar y exaltar a la escuela y a todos los que trabajan en ella, este padre hizo una pregunta: "Cuando no hay agentes externos que interfieran con la naturaleza, el orden natural de las cosas alcanza la perfeccion. Pero mi hijo, Herbert, no puede aprender como otros niños lo hacen. No puede entender las cosas como otros niños. ¿Donde está el orden natural de las cosas en mi hijo? La audiencia quedó impactada por la pregunta.
El padre del niño Continuo diciendo: "Yo creo que cuando un niño como Herbert, fisica y mentalmente discapacitado viene al mundo, una oportunidad de ver la naturaleza humana se presenta, y se manifiesta en la forma en la que otras personas tratan a ese niño". Entonces conto que un dia caminaba con su hijo Herbert cerca de un parque donde algunos niños jugaban baseball. Herbert le pregunto a su padre: "¿Crees que me dejen jugar?" Su padre sabia que a la mayoria de los Niños nos les gustaria que alguien como Herbert jugara en su equipo, pero el padre tambien entendio que si le permitian jugar a su hijo, le darian un sentido de pertenencia muy necesario y la confianza de ser aceptado por otros a pesar de sus habilidades especiales. El padre de Herbert se acerco a uno de los niños que estaban jugando y le pregunto (sin esperar mucho) si Herbert podria jugar. El niño miro alrededor por alguien que lo aconsejara y le dijo: Estamos perdiendo por seis carreras y el juego esta en la octava entrada. Supongo que puede unirse a nuestro equipo y trataremos de ponerlo al bate en la novena entrada".
Herbert se desplazo con dificultad hasta la banca y con una amplia sonrisa, se puso la camisa del equipo mientras su padre lo contemplaba con lagrimas en los ojos por la emocion. Los otros niños vieron la felicidad del padre cuando su hijo era aceptado. Al final de la octava entrada, el equipo de Herbert logro anotar algunas carreras pero aun estaban detras en el marcador por tres.
Al inicio de la novena entrada, Herbert se puso un guante y jugo en el jardin derecho. Aunque ninguna pelota llego a Herbert, estaba obviamente extasiado solo por estar en el juego y en el campo, sonriendo de oreja a oreja mientras su padre lo animaba desde las graderias. Al final de la novena entrada, el equipo de Herbert anoto de nuevo. Ahora con dos "outs" y las bases llenas la carrera para obtener el triunfo era una posibilidad y Herbert era el siguiente en batear. Con esta oportunidad, ¿dejarian a Herbert batear y renunciar a la posibilidad de ganar el juego? Sorprendentemente, Herbert estaba al bate. Todos sabian que un solo "hit" era imposible por que Herbert no sabia ni como agarrar el bate correctamente, mucho menos pegarle a la bola.
Sin embargo, mientras Herbert se paraba sobre la base, el "pitcher", reconocio que el otro equipo estaba dispuesto a perder para permitirle a Herbert un gran momento en su vida, se movio unos pasos al frente y tiro la bola muy suavemente para que Herbert pudiera al menos hacer contacto con ella. El primer tiro llego y Herbert abanico torpemente y fallo. El "pitcher" de nuevo se adelanto unos pasos para tirar la bola suavemente hacia el bateador. Cuando el tiro se realizo Herbert abanico y golpeo la bola suavemente justo enfrente del "pitcher". El juego podria haber terminado. El "pitcher" podria haber recogido la bola y haberla tirado a primera base. Herbert hubiera quedado fuera y habria sido el final del juego. Pero, el "pitcher" tiro la bola sobre la cabeza del niño en primera base, fuera del alcance del resto de sus compañeros de equipo. Todos desde las graderias y los jugadores de ambos equipos empezaron a gritar "Herbert corre a primera base, corre a primera" nunca en su vida Herbert habia corrido esa distancia, pero logro llegar a primera base. Corrio justo sobre la linea, con los ojos muy abiertos y sobresaltado. Todos gritaban, "¡Corre a segunda!" recobrando el aliento, Herbert con dificultad corrio hacia la segunda base. Para el momento en que Herbert llego a segunda base el niño del jardin derecho tenia la bola...el niño mas pequeño en el equipo y que sabia que tenia la oportunidad de ser el heroe del dia.
El podia haber tirado la bola a segunda base, pero entendio las intenciones del "pitcher" y tiro la bola alto, sobre la cabeza del niño en tercera base. Herbert corrio a tercera base mientras que los corredores delante de el hicieron un circulo alrededor de la base. Cuando Herbert llego a tercera, los niños de ambos equipos, y los espectadores, estaban de pie gritando "¡corre a "home"! corre". Herbert corrio al "home", se paro en la base y fue vitoreado como el heroe que bateo el "grand slam" y gano el juego para su equipo. "Ese dia", dijo el padre con lagrimas bajando por su rostro, "los niños de ambos equipos ayudaron dandole a este mundo un trozo de verdadero amor y humanismo". Herbert no sobrevivio otro verano. Murio ese invierno, sin olvidar nunca haber sido el heroe y haber hecho a su padre muy feliz, haber llegado a casa y ver a su madre llorando de felicidad y ¡Abrazando a su heroe del dia!



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